Cómo colaborar

El cuidado de las vocaciones sacerdotales y la formación de los candidatos al sacerdocio no es tarea privilegiada de unos pocos. Sí es cierto que la responsabilidad directa e inmediata recae sobre el obispo y el equipo formador por él designado; pero todo el pueblo de Dios, cada fiel a su modo y según sus posibilidades, por la comunión de los santos que nace del único Bautismo en Cristo, tiene la parte correspondiente en la tarea. Familia, amigos, parroquia, comunidad, escuela… todos estamos llamados a aportar nuestro granito de arena, pues los futuros sacerdotes gastarán su vida en llevar a Dios a nosotros y a nosotros a Dios.

  • Lo más eficaz y más gratuito que puedes hacer es rezar por las vocaciones sacerdotales y por los seminaristas. Si quieres unirte a otras personas que ofrecen un día del mes por esta causa, puedes unirte a la Cadena de oración.
  • Agradecemos mucho también la ayuda material: hay personas que directamente o a través de los seminaristas de sus parroquias nos han proporcionado alimentos, artículos de papelería, libros…
  • También se puede hacer una donación de dinero. Todos los años, el Día del Seminario (suele ser un día próximo a la fiesta de san José) se hace en las parroquias una colecta especial destinada para nuestro Seminario Diocesano. Y en cualquier momento puedes hacer una transferencia bancaria a la cuenta del Seminario.